domingo, 23 de abril de 2017

Encuentro Nacional del Movimiento Laudatista por el Bien Común


Parresía se hizo presente en el Encuentro Nacional del Partido Bien Común, participando activamente de los debates en torno a Principios y Objetivos del espacio político, así como decisiones sobre la táctica y estrategia en la coyuntura.
En la primera Asamblea del Partido Bien Común aprobamos por unanimidad la búsqueda de la máxima unidad en la acción (pre-electoral y electoral) contra el hambre, la pobreza, la desocupación, el ajuste, el endeudamiento y la represión.

Encuentro Nacional Alameda y Bien Común

Principios y Objetivos de Bien Común

Amplio respaldo al Encuentro de Bien Común y Alameda

Economía y DD. HH. en el Encuentro de Bien Común y Alameda

Adhesiones al Encuentro Bien Común Alameda 


sábado, 18 de marzo de 2017

Gustavo Vera ya donó un millón de pesos de su sueldo como Legislador

Yo me quedo con un sueldo equivalente al de un director de escuela o de hospital. Todas las donaciones las hice ante escribano público y tienen a su disposición mes a mes. Propuse un proyecto de ley que se trató en diciembre de 2014 para que los legisladores ganaran lo mismo que un director de escuela o de hospital, que es de 30 mil pesos promedio y no es un sueldo de indigencia, y los aumentos estuvieran atados a los de ellos, pero perdimos 47 a 4″, indicó Gustavo Vera.

miércoles, 8 de marzo de 2017

"Que le pongan fecha al paro" - Gustavo Vera


El legislador porteño de Bien Común, el partido de La Alameda, reclamó este martes al Gobierno nacional que "llame a una urgente concertación económica y social con los diferentes actores y que haya un cambio en la política económica", porque sino "la situación va a tener cada vez más conflictividad".
"Se está destruyendo la economía, las Pymes, los puestos de trabajo, hay una inflación a nivel del poder adquisitivo que esta destruyendo los salarios, se pretende poner un techo ridículo a las paritarias, se está presionando y persiguiendo a dirigentes que reclaman como corresponde un salario acorde a la canasta básica", afirmo Vera.
"La Alameda y Bien Común adhirieron y convocaron a esta movilización para pedir un cambio en la política económica. Estamos pidiendo una urgente concertación económica y social, porque la situación no da para más", advirtió Vera.
Por último, señaló el legislador porteño que "el triunvitaro le ponga fecha al paro de 24 horas porque el gobierno tiene que cambiar el rumbo económico".

http://www.fundacionalameda.org/2017/03/ansiamos-un-paro-porque-la-cosa-no-da.html

miércoles, 22 de febrero de 2017

"La unidad en la acción y en el plano electoral" por Gustavo Vera

El documento del referente de nuestro partido Bien Común que convoca a la unidad en los reclamos y en el plano electoral de todos aquellos que quieren empleo, salario y bajar los precios de los productos.

Por Gustavo Vera
 
De los $ 21.746 mensuales, una tercera parte ($ 7.323) de la canasta total se destina a compra de alimentos. Los servicios vinculados a la vivienda (gas, luz y agua) y al transporte subieron muy fuertemente. En diciembre de 2015, una familia pagaba por esos servicios $412, en diciembre de 2016 tuvo que disponer de $1.020, un aumento del 147%. Esto implica que estos gastos pasaron de representar el 2,6% del gasto total, a casi el 5 %. Esos servicios seguirán ganando peso porque este año las tarifas volverán a subir por encima de la inflación.
La mitad de la población económicamente activa percibe un salario promedio de $ 8000/10.000. Un 30 % aproximadamente oscila entre los $ 10.000 y $ 25000 y tan solo un 20 % está percibiendo por encima de los $ 25.000. En la práctica esto significa que más de la mitad de la población que trabaja está teniendo serios problemas para llegar a fin de mes. Hay un proceso de endeudamiento en los hogares para alimentos, algo que no se veía hace muchísimo tiempo. Vía tarjetas de crédito o aquellos informatizados recurriendo a préstamos usurarios, cada uno de estos hogares con problemas para completar el mes está generando una bola de endeudamiento que en breve tiempo les significará una espada de Damocles por los brutales intereses y el poco poder adquisitivo.

Por otra parte, el Banco Central ha habilitado disponer del dinero de los ahorristas para financiar la especulación financiera de grandes fondos en la compra de Lebac y esto a mediano plazo puede traer un corralito de facto para los ahorros del único sector de la población que todavía llega holgadamente a fin de mes y más inflación, porque la cancelación de la deuda de los Lebac es equivalente a prácticamente toda la circulación monetaria.

Con los aumentos de esta semana de peajes, gas, nafta, pan y transporte público la pérdida de poder adquisitivo se agrava y el impacto en los bolsillos se lo verá de lleno entre fines de marzo y mediados de abril.

El gobierno persiste en no restituir los aranceles de protección arancelaria (redujo casi 18 mil posiciones), con lo cual las Pymes continúan agonizando, suspendiendo y despidiendo gente. Rubros como la metalurgia, calzado, textiles, juguetes, gráficos , entre otros, son los más afectados y es altamente probable que , por ejemplo, las 15 mil suspensiones en el verano de metalúrgicos se transformen en marzo y abril directamente en despidos y así en los demás rubros. Solo en enero hubo 2000 despidos de empresas formales. Se ignora el impacto entre sectores informalizados, pero se estima que por cada empleo registrado se pierden dos en negro. 

Durante el 2016 la cantidad de despidos en el sector formal privado llega a 250 mil. Si le sumamos los informales y siendo benignos, estamos hablando de medio millón de personas que fueron descartadas, medio millón de hogares que no tienen ingresos que se suman a las diez millones de personas que no tienen trabajo o están informalizados en condiciones de aguda pobreza..

También persiste en dejar a los formadores de precios establecer los precios de la canasta básica a discreción, lo cual significa que los precios en los supermercados de los alimentos están más de 100 % por encima de los valores en el Mercado Central. Tan escandalosa es la situación que hasta el oficialista Clarín reconoce que productos argentinos en el exterior son hasta 35 % más baratos que en la Argentina. 

Una periodista inglesa del diario The Economist acaba de realizar un estudio comparativo entre Inglaterra y Argentina que echa luz sobre la situación: en Inglaterra el salario promedio es tres veces más alto que en la Argentina y los precios de la canasta básica de alimentos son un 72 % más baratos que en nuestro país.

Horacio Rodríguez Larreta justificó el aumento de los peajes entre el 36 % y 80 % con el argumento de que tenían que adecuarse a la inflación. Sin embargo, en las actuales negociaciones paritarias pretenden que los gremios se conformen con un 18 % de aumento, algo que naturalmente rechazan y por eso hay mañana un paro de tres días de bancarios, ayer hubo una gran movilización de los metalúrgicos y es altamente probable que no comiencen las clases.

Sin restituir las protecciones arancelarias, sin controlar los precios e impedir los abusos de las grandes cadenas y sin recomponer el salario a los niveles inflacionarios reales no hay chances de paz social, el conflicto es inevitable y por eso la movilización del próximo 7 de marzo en la que confluirán la CGT, las CTA, los movimientos sociales y las Pymes promete ser una de las más masivas de la que se tenga memoria.

Ante tal nivel de devastación, el pueblo sufriente empuja hacia la unidad en lo social, en lo sindical y en lo político. Tengo la certeza de que se castigará a quien divida en nombre de principiamos. La unidad en la acción es una cuestión de supervivencia del pueblo y no la alcanzan a percibir algunos políticos que ya están anestesiados con sus suculentos sueldos muy por encima de la realidad. 

La unidad en la acción es la herramienta para discutir en bloque las reivindicaciones urgentes del pueblo y exigir un cambio en la orientación económica que proteja el mercado interno, genere puestos de trabajo, establezca controles e impida abusos de los formadores de precios y avance hacia un país inclusivo.

Por supuesto que la unidad en la acción no significa renunciar a lo que se piensa y se sabe. No es una amnistía para los que tengan prontuarios. El centro de la pelea es poner las banderas del "Laudato Sí" al frente y trabajar por la reconstrucción del campo popular con referentes que sean expresión de la coherencia del decir y el hacer en la construcción del proyecto nacional. 

No obstante, mientras discutimos nuestras diferencias dentro del campo popular, hay que enfatizar primero la patria y lo que nos une, que es la defensa del pueblo trabajador incluido y excluido. Para eso es urgente la máxima unidad en la acción.
 

jueves, 8 de diciembre de 2016

La Ley de Emergencia Social, una oportunidad de inclusión (por los Curas Villeros)

En el año 1974 la Argentina tenía 4% de pobreza hoy tiene un 32%. Esta emergencia social que vivimos no es la consecuencia de un desastre natural. Hay que trabajar entonces sobre las condiciones que la produjeron. Mientras tanto vemos necesario apoyar la ley de emergencia social. Esta puede ser una buena medida, entre otras,  para que mucha gente llegue a fin de mes. Y para tomar dimensión de que no se pueden perder más puestos de trabajo.
El proceso que ha llevado a proponer la ley creemos que es muy valioso porque ha logrado visibilizar al pueblo pobre trabajador. Los trabajadores y trabajadoras que luchan diariamente por sobrevivir y lo hacen en el marco de la economía popular.
En este contexto merece mucho respeto ese padre o esa madre de familia, que cuando ‘no alcanza para todos’, deja de cenar para que sus hijos puedan comer. Es  desde este tipo de periferias existenciales que tenemos que mirar la realidad de nuestra Patria. Y así poner en el centro de la acción social y política a las personas más desfavorecidas.
Es necesario que los dirigentes –de todo tipo- escuchen el corazón del pueblo. Lo que hace que un pueblo sea un pueblo son sus aspiraciones comunes, el proyecto común que lo pone en marcha. El corazón del pueblo late en los pobres y pequeños, porque en sus anhelos más profundos siempre apuntan a lo esencial
Un lugar de escucha por ejemplo es la devoción a San Cayetano. ¿Qué valores se juegan en ese pedido de Paz, Pan y Trabajo?  Detrás del pedido por el pan hay un pedido de justicia.  No es posible que alguien pase hambre en la Argentina, una tierra bendita de pan. Sin embargo son muchos los que no pueden amasar su pan con el trabajo. Sólo consiguen migajas que caen por descuido de mesas opulentas (ver Lc. 16, 21). Muchas veces esto se confunde con caridad, cuando el pan  que se pide para todos es en realidad un clamor de justicia. Detrás del pedido de trabajo hay un pedido, un reclamo, por el respeto de la dignidad de cada persona. La persona que no trabaja siente que está de sobra, que no vale. La persona que no trabaja está profundamente herida en su dignidad. Dignidad que intuye no le puede ser robada porque le viene de Dios su Padre misericordioso, su único Patrón. Dios no quiere que nadie falte a la mesa,  una mesa que Él mismo se pone a servir (ver Lc 12, 37). La paz social es fruto de vivir bien y esto no se da sin justicia y sin respeto por la dignidad de cada persona.
Por eso consideramos que es fundamental la solidaridad del movimiento obrero con esta multitud de trabajadores de la economía popular. Solidaridad es pensar y actuar en términos de búsqueda de una vida digna para todos los habitantes de nuestro país. Y para aquellos que más posibilidades hemos tenido en la vida, la vara es más alta y la exigencia de ponernos la patria al hombro siempre es mayor.
Nuestra sociedad nunca podrá ser feliz si tenemos un 32% de pobreza y un 6% de indigencia. Ahora bien, detrás de las estadísticas hay rostros concretos e historias muy dolorosas. Duelen hoy y dolieron siempre, no simplemente cuando los números los registran y los hacen visibles.  Por otro lado tampoco es un criterio absoluto la capacidad que tengan los más pobres de llenar una plaza para hacerse ver. A modo de ejemplo basta pensar en los miles de chicos y chicas que consumen paco, que difícilmente puedan organizarse para reclamar por sus derechos.
Frente a esta situación se requiere, entre otras cosas, austeridad. Pero no se le puede pedir austeridad a los que luchan por sobrevivir. Se requiere austeridad de los dirigentes –políticos, empresariales, sindicales, judiciales, eclesiásticos, de los medios de comunicación social, etc.-, la austeridad es un buen antídoto contra la corrupción.
Esta mirada nos ayuda a no perder el eje de una economía al servicio de las personas y los pueblos, en vez de concebirla como un mero mecanismo de acumulación –la copa en vez de derramarse, se agranda-. Hay que considerar la economía como un instrumento imprescindible para que la política pueda generar oportunidades concretas. Es así que en los barrios más vulnerables es necesaria una presencia inteligente del Estado que lleve trabajo, en esos lugares donde la narco-criminalidad sí está dispuesta a dar ‘trabajo’.
La cultura del encuentro que anhelamos no propone recetas acabadas, ya que para los problemas complejos que nos llevaron a esta situación de emergencia social no alcanzan las respuestas lineales. Sí estamos convencidos de que en esta cultura del encuentro los pobres no solo dan que pensar, sino que piensan; no solo despiertan sentimientos, sino que sienten; no solo padecen injusticias y están heridos en su dignidad, sino que creativamente luchan para vivir bien. Y en lo concreto y cotidiano nos enseñan tantísimas veces lo que significa el amor fraterno que se revela frente a la injusticia social.
Que la Virgen de Luján nos enseñe a cuidar de nuestra Patria, como ella lo hace, empezando por los más pobres y pequeños.
P. José María Di Paola, villa La Carcova, 13 de Julio y Villa Curita. Diócesis de San Martín
P. Gustavo Carrara, P. Nicolás Angellotti, P. Eduardo Casabal, villa 1-11-14. Arquidiócesis de Buenos Aires
P. Lorenzo de Vedia, P. Carlos Olivero, P. Gastón Colombres, villa 21-24 y Zavaleta. Arquidiócesis de Buenos Aires
P. Guillermo Torre, de la Villa 31. Arquidiócesis de Buenos Aires
P. Domingo Rehin, villa Lanzone, Villa Costa Esperanza. Diócesis de San Martín
P. Juan Manuel Ortiz de Rosas, San Fernando.  Diócesis de San Isidro.
P. Basilicio Britez, Villa Palito, Puerta de Hierro, San Petesburgo y 17 de Marzo. Diócesis de San Justo
P. Sebastián Sury, P. Damián Reynoso, Villa 15. Arquidiócesis de Buenos Aires
P. Pedro Baya Casal, P. Adrián Bennardis, Villa 3 y del Barrio Ramón Carrillo. Arquidiócesis de Buenos Aires
P. Juan Isasmendi, Villa Trujuy. Diócesis Merlo-Moreno.
P. Nibaldo Leal, V. Ballester. Diócesis de San Martin.
Carlos Morena, Ángel Tissot, Mario Romanín, Alejandro León, Juan Carlos Romanín. Salesianos. Villa Itatí. Don Bosco.
P. Hernán Cruz Martín. Barrio Don Orione - Claypole. Obra Don Orione.
P. Dante Delia. Villa Borges. Diócesis de San isidro.
P. Antonio Mario Ghisaura. Villa Tranquila. Diócesis Avellaneda- Lanús.
P. Eduardo Gonzalez. Vicario general. Diócesis de San Martin.
P. Luciano Iramain, B° Los Polvorines. Diócesis de San Miguel.
 
 

jueves, 24 de noviembre de 2016

Gustavo Vera en el Vaticano - Coloquio contra el Narcotráfico

En el marco del Coloquio contra el Narcotráfico en el Vaticano, el titular de La Alameda, Gustavo Vera, apuntó directamente al corazón de las mafias y remarcó que "el punto débil del crimen organizado consiste en sus bienes", por lo que instó a confiscarlos y reutilizarlos socialmente.

"Hay que seguir la ruta del dinero. Hay que ir confiscando y reutilizando los bienes de la mafia: lo que tiene en común todo el crimen organizado es que es una forma de acumulación mafiosa del capital. El punto débil del crimen organizado consiste en sus bienes", planteó Vera durante su exposición en la Academia de Ciencias Pontificias que dirige monseñor Marcelo Sánchez Sorondo.

El titular de La Alameda sostuvo que "hay que ver al narcotráfico en el contexto del crimen organizado y de la sociedad que, como denuncia Francisco, tiene un consumismo desenfrenado que provoca un descarte desenfrenado".


Además de Vera exponen en el Coloquio la jueza Zunilda Niremperger, la reina Silvia de Suecia y el Papa Francisco, quien lo hará este jueves, mientras que entre los observadores del encuentro participan el ex vocero de Jorge Bergoglio Guillermo Marcó y los jueces federales Daniel Rafecas, María Servini y Sergio Torres.

"El narcotráfico es un problema sistémico y el abordaje no es ni la militarización ni la despenalización", aseguró el también legislador porteño de Bien Común.

Asimismo, Vera propuso "que los países latinoamericanos tengan su propia inteligencia, y no a la DEA".

"Ese descarte desenfrenado da el contexto para que crezca el 'capitalismo aventurero', lo que conocemos como mafia. Tiene que ver con el narcotráfico, tráfico de órganos, trata laboral, trata sexual, su aspecto más sutil pero no menos grave que es el lavado de dinero y esto tiene que ver con el secreto bancario, con los paraísos fiscales", señaló.

Además, agregó: "Hay toda una industria montada alrededor del descarte y en la medida que no garanticemos Tierra, techo y Trabajo, que no reconstruyamos la comunidad alrededor de la cultura, el deporte, el trabajo y devolvamos el sentido de la vida a la juventud, toda lucha contra el narcotráfico está destinada de antemano al fracaso".

Vera afirmó que "ha fracasado la opción militarista que no atiende la cuestión social y ha gastado más de 100.000 millones de dólares durante la última década y sin ningún resultado".

"También ha fracasado la reducción de daños y en los países en los que se ha aplicado ha sufrido graves problemas de salud y ha generado presupuestos en salud insustentables", criticó.

 A la vez, el máximo referente de La Alameda, explicó que "el crimen organizado no lo mismo que robar a una persona en el colectivo" y en ese aspecto precisó que "requiere de una organización y logística que va desde el delito hasta el lavado de dinero y que no se puede hacer sin territorio liberado ni la complicidad estatal".

Por último, señaló que "las mafias actúan en red y por eso es necesario combatirla trabajando en red, con los tres poderes de una nación, entre los diferentes países, porque es la única forma de generar anticuerpos para combatirlo y poder rescatar a las víctimas".

domingo, 13 de noviembre de 2016

Jubileo de las Personas Socialmente Excluidas





"...Solo aquel que siente que le falta algo mira arriba y sueña, el que tiene todo no puede soñar. La gente, los sencillos, seguían a Jesús, porque soñaban que él los iba a curar, los iba a librar, les iba a hacer bien, y lo seguían y él los liberaba. Hombres y mujeres con pasiones y sueños. Y esto es lo primero que les quería decir: enséñennos a todos los que tenemos techo, porque no nos falta la comida o la medicina, enséñennos a no estar satisfechos. Con sus sueños, enséñennos a soñar desde el Evangelio, donde están ustedes, desde el corazón del Evangelio...
Pobre sí, arrastrado no, eso es dignidad. La misma dignidad que tuvo Jesús, que nació pobre, que vivió pobre, la misma dignidad que tiene la Palabra del Evangelio, la misma dignidad que tiene un hombre o una mujer que viven con su trabajo. Pobre sí, dominado no, explotado no. Yo sé que muchas veces ustedes se habrán encontrado con gente que quiso explotar vuestra pobreza, que quiso usufructuar de ella, pero sé también que este sentimiento de ver que la vida es bella, este sentimiento, esta dignidad los ha salvado de ser esclavos. Pobre sí, esclavo no. La pobreza está en el corazón del Evangelio para ser vivida. La esclavitud no está para ser vivida en el Evangelio sino para ser liberada...
La capacidad de ser solidario es uno de los frutos que nos da la pobreza. Cuando hay mucha riqueza uno se olvida de ser solidario porque está acostumbrado a que no le falte nada. Cuando la pobreza te lleva a veces a sufrir te hace solidario y te hace extender la mano al que está pasando una situación más difícil que vos. Gracias por ese ejemplo que ustedes dan. Enseñen, enseñen solidaridad al mundo...
Yo les agradezco que hayan venido a visitarme. Les agradezco los testimonios, y les pido perdón si alguna vez los ofendí por mi palabra o por no haber dicho las cosas que debía decir. Les pido perdón en nombre de los cristianos que no leen el Evangelio encontrando la pobreza en el centro. Les pido perdón por todas las veces que los cristianos delante de una persona pobre o de una situación pobre, miramos para otro lado. Perdón. El perdón de ustedes hacia hombres y mujeres de Iglesia, que no los quieren mirar o no los quisieron mirar, es agua bendita para nosotros, es limpieza para nosotros, es ayudarnos a volver a creer que en el corazón del Evangelio está la pobreza como gran mensaje; y que nosotros, los católicos, los cristianos, todos, tenemos que formar una Iglesia pobre para los pobres, y que todo hombre o mujer de cualquier religión tiene que ver en cada pobre el mensaje de Dios que se acerca y se hace pobre para acompañarnos en la vida..."


"«Os iluminará un sol de justicia que lleva la salud en las alas» (Ml 3,20). Las palabras del profeta Malaquías, que hemos escuchado en la primera lectura, iluminan la celebración de esta jornada jubilar. Se encuentran en la última página del último profeta del Antiguo Testamento y están dirigidas a aquellos que confían en el Señor, que ponen su esperanza en él, que ponen nuevamente su esperanza en él, eligiéndolo como el bien más alto de sus vidas y negándose a vivir sólo para sí mismos y su intereses personales. Para ellos, pobres de sí mismos pero ricos de Dios, amanecerá el sol de su justicia: ellos son los pobres en el espíritu, a los que Jesús promete el reino de los cielos (cf. Mt 5,3), y Dios, por medio del profeta Malaquías, llama mi «propiedad personal» (Ml 3,17). El profeta los contrapone a los arrogantes, a los que han puesto la seguridad de su vida en su autosuficiencia y en los bienes del mundo...
Sin embargo, precisamente hoy, cuando hablamos de exclusión, vienen rápido a la mente personas concretas; no cosas inútiles, sino personas valiosas. La persona humana, colocada por Dios en la cumbre de la creación, es a menudo descartada, porque se prefieren las cosas que pasan. Y esto es inaceptable, porque el hombre es el bien más valioso a los ojos de Dios. Y es grave que nos acostumbremos a este tipo de descarte; es para preocuparse, cuando se adormece la conciencia y no se presta atención al hermano que sufre junto a nosotros o a los graves problemas del mundo, que se convierten solamente en una cantinela ya oída en los titulares de los telediarios.
Hoy, queridos hermanos y hermanas, es vuestro Jubileo, y con vuestra presencia nos ayudáis a sintonizar con Dios, para ver lo que él ve: Él no se queda en las apariencias (cf. 1 S 16,7 ), sino que pone sus ojos «en el humilde y abatido» (Is 66.2), en tantos pobres Lázaros de hoy. Cuánto mal nos hace fingir que no nos damos cuenta de Lázaro que es excluido y rechazado (cf. Lc 16,19-21). Es darle la espalda a Dios. ¡Es darle la espalda a Dios! Cuando el interés se centra en las cosas que hay que producir, en lugar de las personas que hay que amar, estamos ante un síntoma de esclerosis espiritual. Así nace la trágica contradicción de nuestra época: cuanto más aumenta el progreso y las posibilidades, lo cual es bueno, tanto más aumentan las personas que no pueden acceder a ello. Es una gran injusticia que nos tiene que preocupar, mucho más que el saber cuándo y cómo será el fin del mundo. Porque no se puede estar tranquilo en casa mientras Lázaro yace postrado a la puerta; no hay paz en la casa del que está bien, cuando falta justicia en la casa de todos.
Hoy, en las catedrales y santuarios de todo el mundo, se cierran las Puertas de la Misericordia. Pidamos la gracia de no apartar los ojos de Dios que nos mira y del prójimo que nos cuestiona. Abramos nuestros ojos a Dios, purificando la mirada del corazón de las representaciones engañosas y temibles, del dios de la potencia y de los castigos, proyección del orgullo y el temor humano. Miremos con confianza al Dios de la misericordia, con la seguridad de que «el amor no pasa nunca» (1 Co 13,8). Renovemos la esperanza en la vida verdadera a la que estamos llamados, la que no pasará y nos aguarda en comunión con el Señor y con los demás, en una alegría que durará para siempre y sin fin.
Y abramos nuestros ojos al prójimo, especialmente al hermano olvidado y excluido, al Lázaro que yace delante de nuestra puerta. Hacia allí se dirige la lente de la Iglesia. Que el Señor nos libre de dirigirla hacia nosotros. Que nos aparte de los oropeles que distraen, de los intereses y los privilegios, del aferrarse al poder y a la gloria, de la seducción del espíritu del mundo. Nuestra Madre la Iglesia mira «a toda la humanidad que sufre y que llora; ésta le pertenece por derecho evangélico» (Pablo VI, Discurso de apertura de la segunda sesión del Concilio Vaticano II, 29 septiembre 1963). Por derecho y también por deber evangélico, porque nuestra tarea consiste en cuidar de la verdadera riqueza que son los pobres. A la luz de estas reflexiones, quisiera que hoy sea la «Jornada de los pobres». Nos lo recuerda una antigua tradición, que se refiere al santo mártir romano Lorenzo. Él, antes de sufrir un atroz martirio por amor al Señor, distribuyó los bienes de la comunidad a los pobres, a los que consideraba como los verdaderos tesoros de la Iglesia. Que el Señor nos conceda mirar sin miedo a lo que importa, dirigir el corazón a él y a nuestros verdaderos tesoros".